Los principales instrumentos financieros

 Los principales instrumentos financieros incluyen las acciones (renta variable), los bonos (renta fija), los productos derivados (como futuros, opciones y Contratos por Diferencia o CFD), y los fondos de inversión. Otras clases de activos notables son los criptoactivos, las divisas (Forex), y las materias primas.

La diferenciación en riesgo y rendimiento se rige por el binomio rentabilidad-riesgo: cuanto mayor es la rentabilidad potencial que ofrece una inversión, mayor será su nivel de riesgo.

A continuación, se detalla la diferencia en riesgo y rendimiento:

  1. Renta Fija (Bonos): Generalmente se consideran de bajo riesgo porque tienen un plazo determinado y una rentabilidad conocida de antemano o derivada de una fórmula. Sin embargo, la renta fija no significa ausencia de riesgo. Su principal riesgo es el de crédito o insolvencia del emisor. Los bonos de alto riesgo (o "bonos basura") ofrecen, en contrapartida, un alto rendimiento.
  2. Renta Variable (Acciones): El rendimiento proviene del reparto de dividendos o de las plusvalías generadas por la evolución de la cotización. Conllevan un mayor riesgo, ya que su rentabilidad es incierta e impredecible. A corto plazo pueden ser muy arriesgadas y conllevar pérdidas, pero a largo plazo, el factor tiempo ayuda a mitigar la volatilidad, buscando resultados satisfactorios y crecimiento del capital.
  3. Derivados (Futuros, Opciones, CFD): Son productos complejos. Cuando no se utilizan como cobertura, conllevan un alto riesgo de pérdida total de la inversión, y a menudo se operan con apalancamiento, lo que puede resultar en la pérdida del capital invertido y una deuda pendiente importante si la operación resulta desfavorable.
  4. Criptoactivos: Debido a que el sector es aún incipiente, la volatilidad y las oscilaciones de precios pueden ser extremas. Suponen un riesgo mayor que otras clases de activos, aunque han ofrecido la posibilidad de obtener rendimientos increíbles.